El seguro de decesos es ya digital

¿Qué tanto por ciento de productos digitales ofrecen las aseguradoras especializadas en decesos? ¿Cuáles son las más habituales?
En los últimos años, el sector asegurador ha experimentado una evolución significativa gracias a la incorporación de herramientas digitales que buscan mejorar la experiencia del cliente, simplificar trámites y ofrecer servicios más personalizados.
Esta tendencia también ha alcanzado al seguro de decesos, uno de los productos más tradicionales del mercado, que ahora se adapta al nuevo contexto digital.
Según el informe "Situación y tendencias del Seguro de Decesos 2025", publicado por ICEA, el 96,3% de las compañías aseguradoras ya incluye garantías o servicios con componente digital en sus productos de decesos, lo que confirma que la digitalización no es una moda pasajera, sino una apuesta estratégica del sector.
Los servicios digitales más habituales
Entre las soluciones digitales más extendidas destacan aquellas relacionadas con la planificación y gestión post mortem.
Así, el testamento online se consolida como la garantía digital más presente, incluida por el 92,3% de las entidades en 2025, frente al 85,7% en 2024.
Esta herramienta permite formalizar el testamento de manera ágil y segura desde cualquier dispositivo, eliminando la necesidad de desplazamientos y facilitando el cumplimiento de las últimas voluntades.
Otro servicio ampliamente implantado es la gestión de la huella digital, que aparece en el 84,6% de los productos en 2025, manteniendo cifras similares al año anterior (85,7%).
Este tipo de cobertura permite eliminar o gestionar perfiles en redes sociales, cuentas de correo electrónico y otros rastros digitales tras el fallecimiento, respetando así la privacidad del asegurado.
Por su parte, el testamento vital, un documento que recoge instrucciones médicas ante una situación de incapacidad, está presente en el 65,4% de los productos en 2025, frente al 67,9% en 2024. Aunque registra un ligero descenso, sigue siendo una de las garantías más relevantes para quienes desean dejar constancia de sus preferencias médicas de forma legal y anticipada.
En cuanto a otras garantías digitales menos implantadas, el recordatorio digital, un servicio que permite enviar mensajes o recuerdos a seres queridos tras el fallecimiento, aparece en el 38,5% de las entidades en 2025, en comparación con el 39,3% del año anterior.
Mientras tanto, la protección digital del menor, que vela por la seguridad online de hijos menores de edad, ha pasado del 35,7% en 2024 al 30,8% en 2025, reflejando una ligera reducción en su presencia.
Nuevas coberturas que comienzan a ganar espacio
A pesar del claro avance de la digitalización, aún existen coberturas innovadoras que presentan una penetración limitada, aunque se observa una tendencia creciente en su incorporación. Algunas de estas garantías emergentes incluyen:
Planificación del funeral, que permite dejar organizados los detalles del servicio funerario.
Chat médico y videoconsultas médicas o jurídicas, que brindan acceso rápido a asesoramiento profesional.
Historial médico en la nube, para facilitar la consulta de antecedentes clínicos desde cualquier lugar.
Consultas médicas online, que agilizan la atención sanitaria sin necesidad de acudir presencialmente a un centro médico.
Aunque estas prestaciones todavía no forman parte del catálogo habitual de la mayoría de aseguradoras, todo indica que se irán integrando progresivamente, en respuesta a las nuevas expectativas de los consumidores.
Un elemento estratégico para el sector
El estudio de ICEA subraya que la digitalización se ha convertido en un elemento estratégico para las aseguradoras de decesos, que buscan mantener el equilibrio entre la tradición de un servicio sensible y la innovación que exige el entorno actual.
La implementación de herramientas tecnológicas no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también incrementa la percepción de valor por parte de los asegurados.
Además, esta transformación digital responde a una demanda cada vez mayor de los usuarios, que valoran la comodidad, la inmediatez y la accesibilidad.
Ya no se trata únicamente de cubrir el fallecimiento, sino de ofrecer una experiencia integral antes, durante y después del suceso, con servicios que aporten tranquilidad tanto al asegurado como a su entorno.
