Comercios e industrias siguen a la cabeza de los siniestros más caros

¿Dónde se producen los siniestros más caros y en qué sectores de la actividad económica? Te lo vamos a descubrir a continuación.
Los datos de ICEA correspondientes a 2025 muestran con claridad que este tipo de riesgo sigue siendo especialmente peligroso para empresas, negocios y establecimientos, no solo por la gravedad de los daños materiales que puede provocar, sino también por las consecuencias que puede generar en la actividad diaria.
En el ámbito de los seguros industriales, los siniestros causados por incendios registraron un importe medio de 45.622 euros, teniendo en cuenta un siniestro por evento.
Esta cifra sitúa a los incendios como la causa más costosa dentro de este ramo y supera ampliamente al resto de contingencias analizadas. De hecho, el importe medio de los incendios fue más del doble que el de la siguiente causa con mayor impacto económico.
Este dato refleja la dimensión que puede alcanzar un incendio en una actividad industrial. En este tipo de negocios, los daños no suelen limitarse únicamente a las instalaciones.
También pueden afectar a maquinaria, equipos técnicos, mercancías, materias primas, vehículos, sistemas eléctricos o zonas de almacenamiento. Además, cuando el siniestro obliga a detener total o parcialmente la actividad, el perjuicio económico puede aumentar de forma considerable.
Otros siniestros
Por detrás de los incendios se situaron las pérdidas de beneficios, con un importe medio de 21.327 euros.
Esta garantía cobra una importancia especial en el entorno empresarial, ya que permite cubrir el perjuicio económico derivado de la interrupción de la actividad tras un siniestro asegurado.
Es decir, no solo importa reparar el daño material, sino también compensar la pérdida de ingresos que puede sufrir una empresa mientras recupera la normalidad.
En tercer lugar están los robos o daños por robo, con un importe medio de 4.212 euros en seguros industriales.
Aunque la diferencia respecto a los incendios es muy elevada, este tipo de siniestro continúa siendo un riesgo para muchas compañías, sobre todo en aquellas actividades que cuentan con maquinaria, herramientas, productos almacenados o equipamientos de alto valor.
Por tipo de actividad
Por tipo de actividad, ICEA señala que los talleres y gasolineras fueron los negocios más afectados dentro del ámbito industrial, con un 14,4 por ciento de los siniestros.
A continuación se situaron los negocios de hostelería, con un 13,4 por ciento, y los almacenes, con un 10,5 por ciento.
En el caso de los seguros de comercios, los incendios también fueron la causa con mayor importe medio.
Según ICEA, estos siniestros alcanzaron los 6.122 euros de media, una cantidad que multiplica casi por cuatro el coste medio de la siguiente causa.
Aunque el importe es notablemente inferior al registrado en el ámbito industrial, su peso dentro del seguro de comercio sigue siendo muy relevante.
Tras los incendios, los robos o daños por robo registraron un importe medio de 1.602 euros en comercios.
Muy cerca se situó la responsabilidad civil, con 1.583 euros. Esta proximidad entre ambas cifras demuestra que los comercios deben prestar atención tanto a los daños derivados de actos delictivos como a las posibles reclamaciones de terceros por daños personales o materiales.
En cuanto a los siniestros por robo en comercios, los bares fueron los establecimientos más afectados, con un 25,6 por ciento del total.
Les siguieron los negocios de restauración, con un 13,1 por ciento, y los comercios de alimentación, con un 11,7 por ciento. Estos sectores suelen estar especialmente expuestos por sus horarios de apertura, la presencia de efectivo, el tránsito constante de clientes y la disponibilidad de mercancía o equipamiento.
En definitiva, los datos de ICEA confirman que los incendios representan el riesgo con mayor coste medio tanto en seguros industriales como en seguros de comercios.
Para una empresa o un negocio, contar con una póliza adecuada no es solo una cuestión de protección patrimonial, sino también una herramienta clave para garantizar la continuidad de la actividad.
Revisar las coberturas, actualizar los capitales asegurados y aplicar medidas de prevención puede marcar una diferencia decisiva cuando se produce un siniestro.
