¿Cuándo tienes que hacer una visita al oftalmólogo?

¿Cuántas veces visitas al oftalmólogo? Pocas, ¿verdad? Quizá por no decir ninguna hasta que no sientes
alguna molestia.
Es uno de los cinco sentidos básicos y haríamos bien en
prestarle la atención que se merece. Pero no lo hacemos.
Lo lógico es que periódicamente acudieras a una clínica
oftalmológica y te pusieras en manos de un especialista.
Si lo hicieras podrías
prevenir algunas enfermedades de los ojos o avanzarte un tratamiento para
no perder más vista o evitar algunas infecciones.
Para ello te vendría muy bien el tener un seguro de salud
que incluyera la atención de los especialistas. En Aseguravida disponemos de estas
pólizas, siempre adaptadas a tus necesidades. No dejes de ponerte en contacto
con uno de nuestros especialistas
en seguros de salud porque te va a ofrecer el producto adecuado.
No obstante, hay
algunas señales que nos indican que esta visita no puede esperar más. En
este post vamos a ver algunas de estas situaciones. Si las notas, no dejes de
ir a un especialista.
Los motivos para visitar a un oftalmólogo
Vamos ya con esas señales a las que hemos hecho referencia:
1.
Ver manchas
Estamos hablando de lo que se conoce popularmente como "las moscas voladoras". Cierras los
ojos y las ves. Son más intensas cuando más luz hay.
No suelen presentar graves problemas y son bastante
frecuentes. Sin embargo, una visita al especialista te indicará si no son la antesala de otros problemas de
mayor gravedad. En algunos casos son el precedente de un desprendimiento de
retina.
Si en lugar de estas "moscas" lo que ves son como haces de
luz alrededor de tus ojos puede ser una señal de que estás necesitando ya imperiosamente un cambio de gafas o de
lentillas. En otros casos estamos hablando de la migraña ocular.
Todo esto se produce cuando hay cambios en presión intraocular.
Irritación y sequedad
La irritación es otro motivo. No cuando la sientas
esporádicamente sino con alguna frecuencia. Puede ser el síntoma de que estás
sufriendo lo que se llama síndrome de ojo
seco, es decir, el globo ocular no está recibiendo la suficiente
hidratación.
Si te ocurre esto no dejes de ver a tu oftalmólogo para
recibir un tratamiento adecuado que reduzca de manera drástica esta molestia.
Este síndrome se traduce en que el organismo no genera suficientes lágrimas para su hidratación correcta. Sin
hidratación la vista puede ser borrosa.
Productos químicos
Puedes tener un accidente y que en tus ojos caiga alguna sustancia química. Si te ocurre esto
no debes esperar ni un segundo para acudir al especialista.
Es muy importante en el mundo laboral contar con gafas
especiales de protección pero podemos sufrir un accidente con algún producto de
limpieza en nuestro hogar.
Lo más recomendable es que si alguna sustancia química entra
en contacto con tus ojos te los laves con
abundante agua fría y corras a una consulta para que te sometan a una revisión
exhaustiva.
Dolor repentino
¿Te ha pasado alguna vez que tienes un dolor repentino y muy
agudo en uno de tus ojos? Pues hay que tener mucho cuidado con esta sensación
porque puede suponer que tengas
problemas más graves.
¿A qué problemas nos estamos refiriendo? A infecciones bacterianas o virales.
También puede sobrevenir este dolor porque simplemente necesites un cambio de
gafas o por haber sufrido un incremento en la presión intraocular.
Ojo con este aumento de presión porque a veces viene
acompañada de problemas en el aparato digestivo.
La fotofobia
La sensibilidad a la luz, también llamada fotofobia, es uno
de los síntomas de la migraña ocular o de que hay presencia de alguna inflamación en el ojo.
Por eso, es necesario acudir al oftalmólogo para que determine sus causas y
pueda tratarla acertadamente.
La edad
Si tienes menos de 40 años los oftalmólogos aconsejan que te
hagas revisiones periódicas cada 3 años. Por encima de los 40, mejor cada 2. Y
cuando ya nos acercamos a los 50 lo mejor es que estas revisiones sean ya
anuales. En la edad de jubilación hay que aumentar las visitas para que puedan
ser diagnosticadas con antelación enfermedades como las cataratas, el glaucoma
y la degeneración macular.
¿Has sufrido alguna
vez alguno de estos síntomas? ¿Cada cuánto acudes a un oftalmólogo? No dejes de
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llegar tus respuestas.
