Incendios, tormentas e inundaciones concentran las pérdidas aseguradas por catástrofes naturales

¿Sabías que los incendios, las inundaciones y las tormentas convectivas ya provocan el 92 % de las pérdidas aseguradas por catástrofes naturales? ¿Cuáles son las perspectivas de futuro? Todo esto es lo que vamos a analizar en las siguientes líneas.
Los riesgos secundarios, como los incendios forestales, las tormentas convectivas severas y las inundaciones, han adquirido un protagonismo absoluto en el ámbito de los seguros durante 2025.
Según el último informe publicado por Swiss Re Institute, este tipo de fenómenos representó el 92 por ciento del total de las pérdidas aseguradas derivadas de catástrofes naturales, que alcanzaron los 107.000 millones de dólares.
En total, las pérdidas económicas globales se situaron en 220.000 millones, por lo que cerca del 49% estaba asegurado, el porcentaje más alto registrado hasta la fecha.
Este dato refleja un avance en la cobertura aseguradora, aunque todavía evidencia importantes márgenes de mejora, especialmente en determinadas regiones del mundo.
Eventos catastróficos más relevantes del año
Al analizar los principales eventos que marcaron el año, destacan especialmente los incendios forestales registrados en Los Ángeles.
Este episodio generó cerca de 40.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas, situándose como uno de los desastres más costosos del ejercicio.
Por otro lado, las tormentas convectivas severas continúan consolidándose como uno de los riesgos más relevantes para el sector asegurador.
En 2025 provocaron pérdidas de hasta 51.000 millones de dólares, lo que confirma su creciente impacto y frecuencia en distintas regiones.
En contraste, las inundaciones presentaron un comportamiento menos severo en términos económicos. Las pérdidas aseguradas asociadas a este fenómeno se situaron en 3.400 millones de dólares, una cifra notablemente inferior a la media registrada en años anteriores.
Evolución de las pérdidas económicas y aseguradas
Aunque los datos de 2025 muestran una reducción respecto al año anterior, el análisis de Swiss Re Institute advierte de que la tendencia estructural sigue siendo ascendente.
El crecimiento anual de las pérdidas se sitúa entre el 5 por ciento y el 7 por ciento, impulsado principalmente por dos factores clave: el aumento de la exposición al riesgo y el encarecimiento de los costes de reconstrucción.
En términos comparativos, las pérdidas económicas totales descendieron un 30 por ciento respecto a 2024 y un 16 por ciento en relación con la media de los últimos diez años. En el caso de las catástrofes naturales, la caída fue del 33 por ciento interanual.
Sin embargo, cuando se analizan las pérdidas aseguradas, la reducción es más moderada. Estas disminuyeron un 21 por ciento respecto al ejercicio anterior y apenas un 1 por ciento en comparación con la media de la última década.
Esto pone de manifiesto una mayor estabilidad del sector asegurador frente a la volatilidad de los eventos naturales.
Perspectivas del seguro ante catástrofes naturales en 2026
De cara a 2026, las previsiones apuntan a un posible repunte de las pérdidas aseguradas y podrían situarse en torno a los 148.000 millones de dólares.
No obstante, en un contexto más extremo, la cifra podría elevarse hasta los 320.000 millones de dólares, lo que evidencia la elevada incertidumbre que caracteriza a este tipo de riesgos.
Otro de los aspectos clave que subraya el informe es la persistencia de la brecha de protección, especialmente en economías emergentes.
En estas regiones, entre el 80 por ciento y el 90 por ciento de las pérdidas económicas no cuentan con cobertura aseguradora, lo que supone un desafío tanto para el sector como para las políticas públicas.
La importancia de mejorar la cobertura aseguradora
Este escenario pone de relieve la necesidad de seguir impulsando soluciones aseguradoras que permitan reducir el impacto económico de las catástrofes naturales.
A medida que aumentan los riesgos asociados al cambio climático y a la urbanización, contar con una adecuada protección financiera se vuelve cada vez más relevante.
