El seguro de vivienda en alquiler se encarece para los propietarios y baja para los inquilinos

¿Por qué asegurar una vivienda alquilada es ahora más caro para los propietarios? ¿Qué está ocurriendo con los seguros de hogar vinculados al alquiler? ¿Y por qué los inquilinos pagan menos por proteger una vivienda similar? Estas son algunas de las preguntas que vamos a responder a continuación,.
Asegurar una vivienda alquilada cuesta hoy bastante más para los propietarios, según el último Barómetro del seguro en España de Selectra,
El dato contrasta con la evolución del seguro para inquilinos. Asegurar una vivienda similar se ha abaratado un 10,51 por ciento para quienes viven de alquiler. Esta diferencia muestra cómo el mercado asegurador está ajustando precios según el perfil del asegurado y el riesgo asociado a cada póliza.
El informe se basa en casi 700 cotizaciones realizadas entre octubre de 2025 y abril de 2026. En Madrid, un propietario que alquila un piso ha pasado de pagar 225,68 euros al año a 271,53 euros. En cambio, el seguro para un inquilino de una vivienda parecida ha bajado de 176 euros a 157,50 euros anuales.
La subida para los propietarios está relacionada con el aumento de la siniestralidad en el mercado del alquiler.
Las aseguradoras tienen en cuenta riesgos como los impagos, los daños en la vivienda, los conflictos de responsabilidad civil y las reclamaciones vinculadas al arrendamiento.
El peso del alquiler vacacional
También influye el crecimiento del alquiler vacacional y la mayor demanda en las grandes ciudades. Una vivienda alquilada, sobre todo si tiene alta rotación de ocupantes, puede generar más incidencias que una vivienda habitual ocupada por su propietario.
Por eso, las compañías están reforzando las coberturas dirigidas a arrendadores. Entre ellas destacan la protección frente a impagos, los daños causados por terceros y la defensa jurídica en caso de conflicto con el inquilino.
En el caso de los inquilinos ocurre lo contrario. Este mercado todavía tiene margen de crecimiento y las aseguradoras compiten para captar nuevos clientes. Esa competencia está empujando los precios a la baja.
Diferentes necesidades
Además, las necesidades de un inquilino no son las mismas que las de un propietario. El arrendatario suele buscar protección para sus pertenencias, responsabilidad civil y posibles daños ocasionados durante su estancia. El propietario, en cambio, necesita proteger el inmueble y cubrir riesgos derivados del alquiler.
El informe señala que, para una misma vivienda, el propietario puede llegar a pagar casi el doble que el inquilino. La diferencia se explica por el tipo de coberturas contratadas y por la mayor exposición al riesgo que asumen los arrendadores.
Esta evolución contrasta con la estabilidad general del seguro de Hogar, cuyos precios apenas varían en conjunto, con una bajada media del 0,35 por ciento. Sin embargo, esa cifra esconde diferencias importantes según el uso de la vivienda y el perfil del asegurado.
No cuesta lo mismo asegurar una residencia habitual que una vivienda alquilada, una segunda residencia o un inmueble destinado al alquiler turístico. Cada caso implica riesgos distintos y las aseguradoras están afinando cada vez más sus precios.
Los seguros para segunda residencia también suben, aunque de forma más moderada, cerca de un 3 por ciento. En este caso influye la mayor preocupación por los riesgos climáticos tras fenómenos extremos como la DANA que afectó a la Comunidad Valenciana en 2024.
El auge del alquiler está transformando uno de los mercados más consolidados del sector asegurador. Los seguros Multirriesgo Hogar facturaron más de 10.600 millones de euros en 2025 y ya cubren a más de 21 millones de viviendas en España.
Nuevos perfiles de asegurados
La vivienda en propiedad ya no es el único motor de crecimiento. La consolidación del alquiler, especialmente entre los menores de 40 años, ha creado nuevos perfiles de asegurados y ha obligado a las compañías a adaptar productos, coberturas y precios.
El resultado es un mercado más fragmentado. Algunas pólizas bajan por la competencia comercial, mientras otras se encarecen por el aumento del riesgo y el coste de los siniestros.
Para los propietarios, el seguro de vivienda alquilada gana peso como herramienta de protección frente a impagos, desperfectos y conflictos legales. Para los inquilinos, estas pólizas se presentan como una opción cada vez más accesible para proteger sus bienes y su responsabilidad civil.
