Solo 1 de cada 10 europeos asegura su móvil contra el robo o el fraude

¿Hasta qué punto dependes de tu teléfono móvil en tu día a día? ¿Lo has asegurado en caso de robo o fraude? ¿Qué porcentaje lo ha hecho? Lo vemos en las siguientes líneas.
El smartphone se ha convertido en una herramienta imprescindible para gestionar la vida diaria, pero también en un foco de riesgo económico y personal.
Según un estudio del proveedor de protección de dispositivos SquareTrade, uno de cada diez europeos ha sufrido pérdidas económicas por robo o fraude relacionado con su teléfono móvil. En algunos casos, las cantidades perdidas han alcanzado los 25.000 euros.
Casi la mitad de los europeos, el 47 por ciento, teme el robo físico de su dispositivo. Además, al 42 por ciento le preocupa sufrir un hackeo y otro 42 por ciento teme ser víctima de suplantación de identidad.
El problema no se limita al valor del teléfono, sino a todo lo que contiene: datos personales, accesos bancarios, tarjetas digitales, documentos y recuerdos privados.
Los datos en España
En España, el 12 por ciento de los consumidores afirma haber perdido dinero por robo o fraude vinculado a su smartphone, frente al 9 por ciento de media europea.
Además, el 62 por ciento de los españoles se muestra preocupado por el robo del teléfono y el 57 por ciento por la suplantación de identidad. Estos datos reflejan una mayor conciencia sobre los riesgos asociados al uso diario del móvil.
De ahí la importancia de un buen seguro de hogar que incluya los dispositivos móviles. Si necesitas más información, no dejes de contactar con Aseguravida.
Más de la mitad de los europeos, el 55 por ciento, utiliza el teléfono para operaciones bancarias y pagos digitales. Además, el 73 por ciento lo emplea para gestionar sus finanzas personales y las facturas del hogar. Esto significa que, para muchos usuarios, el móvil se ha convertido en el principal punto de acceso a su dinero.
Más de una cuarta parte de los europeos, el 27 por ciento, ya ha reemplazado sus tarjetas de crédito o débito por versiones digitales guardadas en el dispositivo.
Uno de cada ocho, el 13 por ciento, ha digitalizado su carné de conducir. La misma proporción almacena información médica en el móvil y un 5 por ciento ya lleva un pasaporte digital.
Pros y contras
Si alguien accede al dispositivo, puede intentar entrar en cuentas bancarias, aplicaciones de pago, documentos personales o servicios vinculados a la identidad del usuario. Por eso, el robo de un móvil ya no debe entenderse solo como la pérdida de un aparato, sino como una posible puerta de entrada al fraude.
A pesar de ello, la protección sigue siendo insuficiente. El 88 por ciento de los europeos cree que el robo de smartphones va en aumento.
Sin embargo, solo el 10 por ciento cuenta con un seguro o protección específica frente al robo. Los servicios de protección de identidad están aún menos extendidos, con apenas un 6 por ciento de usuarios suscritos.
Cuando se pregunta a los europeos qué les preocuparía más si perdieran el móvil o se lo robaran, el 52 por ciento menciona el acceso no autorizado a cuentas bancarias o aplicaciones de pago. El 46 por ciento teme la suplantación de identidad y el 43 por ciento señala la pérdida de fotos y recuerdos personales irremplazables.
El estudio también evidencia dudas sobre la responsabilidad en caso de fraude. El 29 por ciento de los europeos cree que su banco le cubriría si su smartphone fuera utilizado de forma fraudulenta. En cambio, más de una cuarta parte, el 26 por ciento, piensa que nadie le ayudaría.
